Cada 9 de noviembre

Crecí escuchando a Nydia Caro cantar esta canción y me emociono siempre que la escucho. Al principio de mi matrimonio me enviaban flores sin razón y pensaba en esta canción. Pero el amor es como la llama de una vela que se va extinguiendo con el tiempo, qué pena tan grande. Cuánto me gustaría recibir un ramito clandestino de violetas y sus versos que siempre estaban llenos de amor y pasión. La gente cree que somos el matrimonio perfecto, pero es de puertas para afuera. Ya no hay complicidad en nuestras miradas, ya no terminamos las frases del otro. Qué cosas tan injustas son el tedio, la soledad y el vacío. ¿Dónde está mi ramito de violetas?

Visto en un comentario en un video de youtube que ya no está disponible


11-S

50 años, Pinocho. Y parece que fue ayer. Hoy es de los días en que me gustaría ser cristiano para creer que ardes eternamente en el infierno, atormentado por la gloria de tus víctimas. Pero no. Te moriste tranquilamente en tu cama; huiste cobardemente de la justicia, haciéndote pasar por un enfermo; nos humillaste a todos (¡una vez más!) levantándote de la silla de ruedas que te había proporcionado la injusticia británica.

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